Mostrando entradas con la etiqueta trabajo infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajo infantil. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de noviembre de 2010

Murió Ezequiel

Martes 16 de noviembre de 2010

VÍCTIMA DEL TRABAJO ESCLAVO
Murió el niño Ezequiel Ferreyra

A la 1.35 hs de esta madrugada murió Ezequiel, el niño de seis años que desde los cuatro era esclavizado por la empresa Avícola, Nuestra Huella. El lunes de la semana pasada lo habían vuelto a operar, pero el tumor ya le había ocupado todo el cerebro. La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte de su tiempo entre la sangre y el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos de la empresa para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la patronal le imponía a su familia.

Las maestras de la escuela de Ezequiel, ya habían advertido que el niño se dormía cuando iba a clase, hasta que a finales de setiembre se desmayó y fue llevado de urgencia a una clínica de Pilar. Durante semanas nadie tuvo noticias de él. La empresa prohibió terminantemente a los padres hablar del tema con sus compañeros de trabajo. Y logró la manera de modo muy simple: convenciendo a los padres que si algo le pasaba a Ezequiel ellos serían penalmente responsables e incluso les quitarían la tenencia de sus otros hijos y ofreciéndoles a cambio de su silencio, la atención médica del niño y eventualmente una suma de dinero en caso que hubiera un descenlace fatal. Paralizados por el miedo y la desesperación, los padres aceptaron el chantaje y se llamaron a silencio.

Ahora sabemos que de la Clinica de Pilar fue derivado a la Clínica del Centro de La Plata, donde se le detectó un tumor cancerígeno en el cerebro y de allí fue trasladado a otra Clínica en Laferrere, donde fue intervenido quirurjicamente y se pudo reducir parcialmente el avance del tumor. No obstante, cómo su situación seguía siendo muy grave, la empresa dispuso su traslado al Centro Gallego donde fue internado en terapia intensiva. A los pocos días el tumor volvió a reproducirse y se lo internivo quirurjicamente el lunes de la semana pasada, pero su situación siguió agravándose hora trás hora hasta que este martes a la madrugada falleció. Recién tomamos conocimiento hace un rato, porque su estado de salud desde hace días era un secreto guardado entre siete llaves por la empresa que quería evitar a toda costa que se indagara acerca de las causas que lo llevaron a esa situación terminal.

Ezequiel fue traído desde Misiones con su familia a fines de 2007 por uno de los reclutadores que opera al servicio de la presidenta de la empresa Nuestra Huella, Alejandra Lopez Camelo y que cobraba $ 2500 por cada familia que lograba engatusar. La promesa era dejar la pobreza extrema de Misiones, por un trabajo estable y una casa segura, donde los chicos crecerían en el campo y junto a la naturaleza. Los costos del traslado correrían por cuenta de la empresa. Y la familia sólo tenía que limitarse a aceptar el paraiso que les regalaban. Entre la pobreza extrema y crónica y un futuro de vivienda y trabajo estable, ni lo dudaron.

Al llegar a la granja «La Fernandez», la situación distaba mucho de lo prometido. Al padre lo pusieron a cargo de uno de los galpones, donde debía juntar miles de huevos por día, remover guano, juntar la sangre y distribuir el veneno. El tope de producción que le imponía la empresa era imposible de cumplir sin involucrar al resto del grupo familiar, lo cual era estimulado por los capataces de la empresa. Y si ese tope no se cumplía, se corría el riesgo de quedar sin trabajo y en la calle, esta vez a miles de kilometros del lugar de origen y los conocidos. Además, la familia debía pagar la «deuda» que habían contraído por el traslado a Buenos Aires. Fue asi que primero la esposa y luego los niños comenzaron a involucrarse en esas jornadas infernales de producción en el galpón. Lo mismo pasaba en los galpones vecinos, donde ya estaba naturalizado que todos los grupos familiares trabajen a destajo, pero sólo para conformar el salario del padre, un salario más bajo que el de un peón rural.

Cientos de familias más, son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchímos chicos están expuestos a correr la misma suerte que Ezequiel. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas.

Las horas y horas de filmación de trabajo infantil durante el 2008, 2009 y 2010, la granja allanada con la gente esclavizada y la alambrada electrificada, las 30 granjas de la empresa donde el Ministerio de Trabajo constató fehacientemente trabajo infantill en Nuestra Huella, los más de cuarenta testimonios de víctimas de la empresa, las filmaciones de las persecuciones y los intentos de sobornos a los denunciantes, los datos precisos de los reclutadores, nada, absolutamente nada fue suficiente para que la Jueza Graciela Cione (Garantias en lo Penal de Campana) y Adrián Charbay (Federal II de Zárate y Campana) se dispusieran a impartir un mínimo de justicia en las causas que tramitan por reducción a la servidumbre y trabajo infantil y trata laboral y trafico de personas respectivamente. Quizás el hecho de que la presidente de la empresa, Alejandra Lopez Camelo, sea prima hermana del intendente de Pilar , Humberto Zúccaro, cuñada del Secretario General de UATRE local Jorge Herrrera y que el ex intendente de Pilar, Sergio Bivort sea el abogado de la firma expliquen un poco acerca del manto de impunidad que rodea la empresa.

Desde el 2008 los costureros y cartoneros de la Alameda y el MTE vienen denunciando, juntando pruebas y movilizándose contra la esclavitud y el trabajo infantil en Nuestra Huella. Esta mañana, cuando no sabíamos que horas antes Ezequiel había muerto, más de doscientos compañeros marcharon a los dos juzgados penales de Campana exigiendo justicia por Ezequiel y por la salud y la vida de los más de 200 niños que viven y trabajan en las granjas de esa empresa y nos juramentamos volver en los próximos días.

La empresa no conforme con haber asesinado a Ezequiel, con haber envenenado a decenas de chicos y adultos, ahora se dispone a hacer desaparecer las evidencias y pretende trasladar rápidamente el cuerpo de Ezequiel y quizás cremarlo, fuera del alcance de cualquier pericia judicial que los comprometa y ponga en evidencia su responsabilidad por Ezequiel y por todos los niños y adulltos que manipullan venenos agrotóxicos en sus granjas. La Alameda y el MTE ahora más que nunca redoblará su esfuerzo reclamando justicia y convoca a todos los ciudadanos y periodistas honestos que repudian la esclavitud y el trabajo infantil a que se sumen a nuestro grito para romper el cerco de impunidad que rodea a Nuestra Huella.

Contactos:
Gustavo Vera (La Alameda) 1561584835
Juan Grabois (MTE) 1563843877

Fuente: Agencia Rodolfo Walsh
agenciawalsh@agenciawalsh.org- TE 15-6901-2725 (Movilero)

martes, 22 de junio de 2010

Es ley: menores de 16 no pueden trabajar


El 12 de junio pasado se celebró el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Comparto con ustedes un trabajo publicado por Periodismo Social en su newsleter.

El 25 de Mayo pasado entró en vigencia la prohibición del trabajo de los chicos menores de 16 años de edad, y el de los que tienen menos de 18 años cuando se trata de trabajo peligroso. Hasta junio de 2008 la edad mínima en el país era de 14 años, pero mediante la ley 26.390 sobre Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente se elevó a 15 años en forma transitoria y se estableció que subiría a 16 años el día del Bicentenario, fecha que se cumplió hace unas semanas.
El 12 de junio se recuerda en todo el mundo el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, instituido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2002, una realidad que en nuestro país afecta a miles de chicos y requiere más acciones que la modificación de una legislación. Por cierto, la elaboración de políticas públicas tendientes a prevenir esta problemática, la inclusión de la lucha contra el trabajo infantil en el presupuesto nacional y la visibilización del tema en medios de comunicación y escuelas constituyen una deuda aún pendiente.
Las estadísticas no lo dicen con certeza, pero se calcula que, al menos, más de 500 mil chicos están atrapados en esa situación. De todos modos, hay investigaciones que ubican esa cifra en más de un millón.
Y en la región el panorama es aún más grave. Según estimaciones de la Organización Internacional de Trabajo -OIT- en América Latina y el Caribe el 17% de la niñez entre 5 y 14 años trabaja.
En 2006, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), con el apoyo de la OIT llevaron a cabo la primera encuesta temática específica sobre trabajo infantil. Para ello, se entrevistó a niños y niñas que tenían entre 5 y 17 años, y vivían en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Salta, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Chaco y Formosa. Allí residían más de 4 millones de niños comprendidos en esas edades, lo que representaba casi la mitad de la población total de esas franjas etáreas. Entre otras cuestiones, en la encuesta se les preguntaba si habían trabajado en la semana previa a la entrevista y encontraron que los chicos que trabajan lo hacen con un promedio de 7 horas semanales.

Redacción: Equipo Capítulo Infancia
Edición: Adrián Arden

Si sos periodista y querés hacer una nota sobre esto, escribime y te paso la lista de fuentes para consultar.